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Sociedad
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Joël Le Scouarnec es un cirujano pederasta, de 74 años, acusado de abusos sexuales y violaciones a 299 personas, la gran mayoría menores de edad, mientras estaban bajo los efectos de la anestesia, en unos hechos que se extendieron desde 1989 a 2014.
A raíz de esto, está siendo juzgado desde la pasada semana en un tribunal de la ciudad de Vannes, en Francia.
En su esperado testimonio sobre su vida y acerca de qué le llevó a cometer los delitos de los que se le acusa, aseguró que "nunca" ha encontrado nada en su niñez y juventud que pueda explicar su comportamiento.
"No tengo el mínimo recuerdo de que pudiera ser víctima de nada. En absoluto", afirmó.
Este lunes, Joël Le Scouarnec asumió su "responsabilidad" y reconoció que ningún trauma infantil explica sus actos.
"La devastación que he creado es mi responsabilidad, no de mi entorno", dijo el cirujano ya condenado por pederastia en 2020.
Esta es su primera declaración en profundidad desde el estrado del juicio que se sigue en su contra.
Le Scouarnec fue condenado en 2020 a 15 años de cárcel por otros delitos sexuales -abusar y violar a cuatro menores, dos de ellas sobrinas suyas- repasó su vida, remontándose a su infancia, y también apuntó a que su progenitor se crio en un hogar sin amor.
El propio padre del acusado abusó de su nieto, algo de lo que Le Scouarnec no se enteró hasta ser detenido.
Al respecto, este reconoció: "Reproduje en muchos niños lo que mi padre hizo a mi hijo".
En esta declaración reconoció por primera vez que pudo violar a la hija de seis años de unos vecinos.
Este es uno de los casos por los que fue condenado en 2020, una violación que hasta ahora negaba.
"Hoy quiero asumir la responsabilidad, sea cual sea la naturaleza de lo que hice, y no escudarme. Si cometí una violación cometí una violación", recalcó.
Vestido con una chaqueta fina de color negro sobre un jersey verde oscuro, Le Scouarnec habló durante toda esta declaración de forma muy tranquila y serena, sin mostrar emociones en ningún momento.
"Tenía dos vidas: una vida familiar, social y profesional y al lado una vida de un pederasta a la que dedicaba mucho tiempo. Era adicto a visionar pornografía infantil. Los abusos y violaciones (a niños y cometidos por él mismo) se sucedían"
En cambio, esgrimió fallos de memoria ante las preguntas de la presidenta del Tribunal de lo Criminal de Morbihan, Aude Buresi, así como de varios abogados de las acusaciones particulares, que apuntan a un posible silencio de la parte de su mujer, de la que no se divorció hasta 2023 con un acuerdo de separación favorable a ella en lo económico.
En su declaración de la semana pasada, la exesposa negó haber conocido y callado los delitos cometidos por el médico, a pesar de algunos testimonios en contra.
"Hay una persona que podría haber hecho que mi hermano fuera detenido, su mujer. Estaba al corriente de las actividades de su marido y no hizo nada", afirmó el hermano del acusado, que consideró que ella se casó "por la pasta" y nunca quiso a su marido.
Le Scouarnec inició la sesión de hoy, en el inicio de la segunda semana del juicio, asegurando que estaba "listo para reconocer" violaciones hasta ahora no conocidas o no admitidas. "Estoy listo, dejo de mentir", recalcó.
También pidió "disculpas" a la agente de policía que inició la investigación en 2017, porque en su declaración la vio "devastada por el contenido de mis discos duros", en los que recopilaba material pornográfico, a veces infantil, o muy violento, aunque también imágenes de menores de su familia.
Los delitos de los que se acusa a Le Scouarnec en este juicio están detallados, sobre todo, en una serie de cuadernos en los que, a modo de diario, detalla actos contra sus pacientes, que se encontraban bajo los efectos de la anestesia.
El policía que dirigió la investigación, Sylvain Boissinot, declaró que el acusado reconoció tras su detención que había hecho todo lo que había escrito en esos diarios.
También añadió que en los discos duros se encontraron imágenes que apuntan a múltiples parafilias, como zoofilia, pero también imágenes "muy duras" como decapitaciones o ahorcamiento de personas.
Otro agente, Benoit Bordenave, reconoció que los textos escritos en los diarios "no dejan indiferente", mientras que la abogada de varias de las víctimas recordó que entre ese material escrito hay cuentos y poesías de tema pederasta.